Comprender para motivar



INTRODUCCIÓN.

Hay tantas teorías de la motivación como escuelas de psicología. Ya que todas están generalmente basadas en investigaciones científicas, es razonable de pensar que todas tienen su parte de verdad pero desde puntos de vista diferentes. Entramos en un campo en que ni los propios especialistas están totalmente de acuerdo . A veces están francamente opuestos, como si cada uno fuera el dueño de la verdad. Como la ciencia progresa es posible que lo que hoy es una verdad, lo sea un poco menos mañana.

Los conocimientos avanzan porque hay investigación científica. Esta tiene que cumplir con ciertos requisitos metodológicos a través de protocolos de investigación que tratan de asegurar la validez de los resultados. Por otro lado,

"El ser humano tiene a menudo la tentación de servirse de su experiencia y de su intuición par dar una respuesta adecuada a sus problemas. A pesar de que no hay que menospreciar este procedimiento, esta manera de buscar el conocimiento es delicada, pues los prejuicios así como la insuficiencia de las observaciones pueden hacer que la conclusiones no sean correctas y sean aptas en el cuadro de aplicaciones futuras" [21].

Los entrenadores y entrenadoras de natación nos encontramos frente a una problemática que va generalmente más allá de nuestra formación inicial. Las influencia que ejercemos en la juventud son considerables y no tenemos muchas veces conciencia de ello. Solamente después de varios años cuan- do volvemos a encontrar atletas que dirigimos por largo tiempo, nos enteramos de la importancia que tuvieron nuestras intervenciones. Es pues una responsabilidad moral y profesional de estar informado y tratar por todos los medios que nuestras intervenciones sirvan para construir y no para destruir.

El presente artículo es el fruto de un trabajo de dos meses (Septiembre y Octubre 1996) con un equipo de natación de la Provincia de Quebec en Canadá. Deseábamos por un lado verificar algunos recientes aportes científicos de la psicología social sobre la motivación en situación real de entrena- miento. Por otro lado sistematizar y actualizar un enfoque humanista de la motivación.

1.0. LA MOTIVACIÓN.

Sin que la entrenadora o el entrenador tenga conciencia y conocimiento del concepto de motivación y de los elementos básicos que la constituyen pueden ser grandes motivadores.

Sentido común, un buen poder de observación, un enfoque objetivo y humanista, buena planificación, un espíritu respetuoso y sensible hacia el prójimo, una idea clara y precisa de los objetivos que se quieren alcanzar y un conocimiento práctico adecuado de la naturaleza humana pueden bastar. Pero desgraciadamente estas virtudes no nos son dadas a todos los seres humanos. La mayoría de nosotros tenemos que leer mucho, vivir experiencias, hacer observaciones con re- flexión, desarrollar conceptos y someter nuestros conceptos y nuestras generalizaciones a situaciones concretas. Es el proceso del aprendizaje por experiencia (apprentissage expérientiel) [2] [27]. Tenemos que desarrollar una gran tenacidad para llegar a lo que otros tienen naturalmente. Todos conocemos esas virtudes, pero para la mayoría de nosotros es necesario hacerlas operables de manera consciente. Lo que nunca tenemos que olvidar es que trabajamos con seres humanos y no con cobayos.

EL LADO POSITIVO DE LA FUERZA

Es una tarea esencial de todo entrenador profesional que pretenda obtener buenos resultados en competencia, la de crear un medio ambiente cohesivo en que los jóvenes deseen participar y actuar. Si son felices y técnicamente bien entrenados, estarán en condiciones de alcanzar los limites que traen consigo por su herencia genética, su desarrollo físico y la formación psicosocial que han recibido. Para un equipo motivado la noción de trabajo no existirá, solo habrá recreo y satisfacción, aún en los momentos más difíciles y en los entrenamientos más duros. Las dificultades se transformarán en desafíos estimulantes y en una fuente de motivación.

EL LADO OCURO DE LA FUERZA

Es posible que bien alimentados, entrenados y descansados y con muchos latigazos, golpes, manipulación y amenazas crueles se puedan lograr algunos buenos resultados en cuanto a tiempos de competencia en la piscina. ESO NO PUEDE SER NUNCA EL OBJETIVO NI LA MANERA DE AYUDAR A NADIE. Que valor puede tener un tiempo obtenido en tales condiciones. Esto que parece tan absurdo en cuanto a la manera de conducir un equipo sigue sucediendo todavía ya sea total o parcialmente, Los latigazos y golpes son morales y psicológicos. Amenazas y manipulaciones crean rivalidades y odios entre miembros de un mismo equipo. Los nadado- res y nadadoras dejan de existir cuando ya no tienen buenos resultados o no mejoran. Los que antes mere- cían toda la atención de los que dirigían ahora son deja- dos como papel viejo. Puede que tales métodos en su totalidad o parcialmente logren en algunos mejorar los tiempos. Pero que queda después? Solo vanidad y orgullo. Muchas veces depresión y un gusto amargo pues se dan cuenta que no han sido mas que objetos que han sido utilizados para provecho de otros. Otros en quienes habíamos depositado nuestra confianza.

ENTRE ESOS DOS EXTREMOS

HAY MUCHAS ZONAS INTERMEDIAS

Todo esto se puede lograr por caminos diferentes que parecen muchas veces contradictorios. Como los atletas cada entrenador o entrenadora tiene su propia personalidad, su manera de ver el mundo, su filosofía propia sobre la manera de entrenar. Entrenadores y atletas viven juntos momentos de frustración, de angustia, de gloria y de suceso que crean relaciones estrechas en las que el entrenador ejerce un in- fluencia importante en la manera de actuar de los atletas. Nos encontramos con la situación en que la personalidad del entrenador, por su posición de autoridad y prestigio, influenciará la personalidad del atleta y tendrá tendencia a producir cierto tipo de equipos. Es evidente que ciertos atletas se entenderán mejor con ciertos tipos de entrenador. Tutko y Richards [28] nos presentan estos diferentes tipos de entrenadores Cada uno tiene sus ventajas y desventajas pero todos pueden producir equipo motivados. Probablemente usted pertenece a uno de estos tipos, aunque ninguno es absoluto y usted puede tener características de varios de ellos.

Poco importa el estilo personal de un entrenador, para motivar hay siete principios básicos que deberían guiarnos. Es- tos principios fueron elaborados para la reciente experiencia de dos meses y demostraron ser una referencia práctica útil para guiar todas las intervenciones pedagógicas.

Principio de adecuación.
"Los desafíos y las tareas deben estar a la altura de las capacidades físicas, técnicas e intelectuales de cada atleta en particular"
. Una tarea muy fácil aburre. Una tarea fuera del alcance del atleta es una fuente de frustración que puede destruir la confianza en si mismo. Solo una tarea adecuada que puede franquearse con esfuerzo es fuente de motivación.

Principio del derecho de aprender.
"Es un derecho del atleta de cambiar o no cambiar su manera de nadar"
.

Principio de utilidad.
"El atleta debe tener el sentimiento de que lo que hace lo hace cada vez mejor y que ese progreso es reconocido socialmente"
.

Principio de respeto.
"El atleta debe ser respetado en su personalidad dentro de la medida en que esta respeta la de los de- más"
. Ello incluye a los dirigentes, a los entrenadores y a los atletas.

Principio de existencia.
"El atleta tiene que tener el sentimiento de existir dentro del espíritu del entrenador o de la entrenadora"
. Un atleta que no recibe correcciones, al que no se le hacen preguntas o al que no se mira mientras nada es un atleta que no existe, ¿para que seguir entrenándose?

Principio de constancia.

"La aplicación de los principios aquí enumerados deben ser constantes y uniformes.". No se puede aplicar ciertos principios un día y otros otros días o aveces si y aveces no.

Principio de autenticidad.
"Toda persona tiene el derecho de tener acceso a una información honesta sobre sus actuaciones"
. Cuando se da un tiempo este debe ser justo y no algo aproxima- do porque nos hemos distraído y no lo hemos tomado. Si se nos pregunta como ha hecho el ejercicio y no lo hemos mirado, hay decir que no lo hemos visto.

Principio de confidencialidad.
"Las informaciones que no son públicas, como los resultados de una competencia, deben ser confidenciales"
. Es el privilegio del atleta de difundir o no difundir las informaciones que le conciernen.

Principio de justicia.
"Las intervenciones del entrenador o la entrenadora deben ser justas, es decir adecuadas a la situación, objetivas y sin favoritismos"
. Todos deben ser medidos con la misma vara. Las normas impuestas por el entrenador y/o establecidas por el equipo deben aplicar- se por igual a todos y ser respetadas por el entrenador.

Nota: es importante que el atleta tenga puntos de referencia seguros sobre las consecuencias de sus comportamientos y que dichos puntos sean iguales para todos. Ello da seguridad y estabilidad en edades en que la necesitan. No hay que fiarse mucho en la apariencia que dan muchos atletas de seguridad emocional y de comportamiento social. Hay un proverbio que dice "dime lo que demuestras y te diré lo que escondes".

El primer paso antes de comprender a los demás es comprenderse a uno mismo y saber como actuamos. Por esta razón resumimos brevemente las características de 5 tipos de entrenadores y entrenadoras. Usted tendrá probablemente características predominantes de alguno de estos tipos y secundarias de otros de tipos diversos. No hay dos entrenadores o entrenadoras iguales. [28] (Nota: adaptación de Tutko y Richards, considerando el entrenador de deportes individuales)

La entrenadora y el entrenador autoritario.

Características. Cree profundamente en la disciplina. Utiliza sanciones para imponer la disciplina. Es rígido en cuanto a los horarios y a lo planes. Puede ser cruel y sádico (frecuentemente insulta). Habitualmente no es una personalidad afectuosa. Bien organizado y planificado. A menudo es una persona que hace la moral. Frecuente- mente es un espíritu estrecho y prejuiciado. Prefiere asisentes con poco carácter y débiles. Utiliza las amena- zas para motivar.

Ventajas. Produce atletas disciplinados, en buena condición física y agresivos. Un equipo bien organizado y un buen espíritu de equipo... cuando ganan.

Desventajas. Un equipo que tiende a desintegrarse cuan- do las cosas van mal. Los atletas sensibles (que pueden ser muy buenos) son incapaces de aceptar esos tratos y abandonan. Entrenadores a menudo no amados y temidos. (Nota: un punto importante para quienes entrenan adolescentes que viven una etapa de la vida en que bus- can su identidad, tienen inseguridad, se rebelan contra la autoridad y necesitan sentirse apoyados.) Atletas frecuentemente presionado y tenso cuando no es necesario.

La entrenadora y el entrenador simpático.

Características. Usualmente amado por un cierto número de atletas. Preocupado por el bienestar de los demás. Utiliza medios positivos para motivar sus atletas. Muy flexible en la planificación, que puede a veces ser caótica. Permanece una persona de espíritu abierto.

Ventajas. Produce atletas que obtienen resultados superiores a lo que se podría esperar de ellos y están relajados ya que realmente disfrutan de la actividad. Maneja los problemas de los atletas con eficacia y logra una buena cohesión del equipo.

Desventajas. Puede ser percibido como un entrenador débil. Los atletas que necesitan ser dirigidos por entrenadores con poder y mano de hierro pueden ser difíciles a manejar. Puede perder atletas que tienen inhibiciones sociales.

La entrenadora y el entrenador intenso.

Características. Frecuentemente preocupado, piensa que siempre hay algo que no ha sido hecho o anda mal. Agranda los problemas y dramatiza las situaciones. Toma los conflictos como algo personal, no logra despersonalizar las situaciones. Gasta un tiempo sin fin en los aspectos materiales y en los detalles, trata de controlarlo todo. Es una persona muy bien informada de la competencia y de los reglamentos. Se culpabiliza, nunca está satisfecho con lo que hace. Motiva a los atletas con su ejemplo.

Ventajas. Un equipo bien preparado para la competencia. Apoya al atleta cuando trabaja fuerte. Produce equipos que trabajan fuerte y con intensidad. Un entrenador que trabaja más fuerte que sus atletas con lo que prueba su dedicación al equipo.

Desventajas. Puede asustar algunos atletas por sus muy grandes exigencias lo que puede llevar a negar su autoridad. Existe la posibilidad que el equipo llegue fuera de punto (quemado) al final de la temporada o a encuentros importantes. Puede despreciar atletas que, desde su punto de vista, son perezosos. Dificultad en manejar atletas que tienen tendencia a sentirse deprimidos. Sus exigencia pueden situarse fuera de la realidad por una inadecuación de la dificultad de la tarea y las capacidades del atleta. Puede avergonzar a miembros del equipo por sus reacciones emocionales.

La entrenadora y el entrenador despreocupado.

Características. Da la impresión de no tomar las cosas en serio. No le gusta hacer la planificación de un calendario rígido de actividades, prefiere poder actuar según se siente en el momento. No se ofusca jamás, pareciendo tener agua en la venas. Da la impresión que todo esta bajo control.

Ventajas. No presiona inútilmente el equipo. Es muy difícil que el atleta trabaje más de la cuenta. Los atletas aprovechan mejor y por más tiempo las instrucciones dadas por el. Los atletas le piden frecuentemente su avi- so sobre maneras de mejorar su rendimiento y están siempre receptivos a sus consejos. Los atletas tienen un sentimiento de autonomía con respecto al entrenador o a la entrenadora.

Desventajas. Aparece muchas veces como inadecuado. Los atletas tienen tendencia a echarle las culpas cuando las cosas van mal. Aparece a los ojos de muchos como una persona poco interesada en el deporte. A menudo el equipo no esta en una condición física sobre- saliente debido a la falta de trabajo intenso. El equipo maneja mal las situaciones en que es sometido a una presión y puede vivir situaciones de pánico. Puede parecer que no le importa lo que pueda ocurrir en las competencias.

La entrenadora y el entrenador administrativo.

Características. Enfoca el deporte de manera calculada y bien organizada. Es muy lógico en su manera de encarar los problemas. Es un persona fría en sus relaciones interpersonales. Tiene capacidad intelectual. Pragmático y perseverante.

Ventajas. Generalmente al tanto de nuevas técnicas y métodos. Aparece como una persona orientada hacia el éxito. Elimina las dudas y construye una confianza den- tro del equipo a través de una organización inteligente.

Desventajas. Los atletas sienten que no son importan- tes y que pierden de parte de su individualidad y de su identidad. Se preocupa poco de los demás en el equipo y a este le puede faltar un espíritu de grupo. Los atletas desorganizados (que pueden ser muy buenos) que no comparten visión de perfección y precisión pueden ser dejados de lado y ser desmotivados. Puede perder atletas que son motivados emocionalmente ya que favorece el atleta inteligente frente al atleta emocional.

La motivación es lo que nos hace actuar. Todas las de- más partes del entrenamiento no tienen más finalidad que prepararnos física, psicológica y técnicamente para actuar. Sin motivación no hay acción y aún menos buenos resultados.

¿Como actúa un atleta y un equipo motivado?

La mayoría de los entrenadores o entrenadoras responderán probablemente:

Para una nadadora o un nadador.

- Viene a todas las practicas.
- Se concentra en las tareas que está haciendo.
- Cumple las órdenes e indicaciones dadas y hace preguntas pertinentes.
- Compite con coraje e intensidad.
- Se entrena con la intensidad requerida para cada ejercicio.
- Asume sus responsabilidades.
- Se sienta respetado y es respetuoso de los demás.
- Actúa con dignidad, con seguridad y con estabilidad emotiva porque sabe que está trabajando y de acuerdo con su potencial y que esto le permitirá de alcanzar los objetivos que se ha fijado.

Para un equipo.

- Hay solidaridad y ayuda mutua.
- Se respeta la personalidad, la manera de ver el mundo que cada uno y los objetivos particulares que cada per- sona tiene para hacer parte del equipo. Se puede no com- partir opiniones, creencias y/o puntos de vista pero hay respeto y consideración.
- Hay preocupación cuando los compañeros y compañeras no vienen a los entrenamientos y a las competencias.
- Hay un buen nivel de amistad. Puede haber rivalidades y antagonismo pero el trato es respetuoso y honesto. - Los miembros del equipo son sensibles a los resulta- dos individuales en competencia de los demás.
- Los miembros del equipo son sensibles a los hechos de la vida de los demás.
- Los objetivos del grupo son compartidos por los individuos.
- Se trata de comprender en lugar de criticar.
- Todos sienten que forman parte del equipo y que son aceptados por el.

Cumplir con todos estos requisitos es una tarea muy difícil, pero debe ser el ideal que debiera guiar nuestras acciones. ¿Porque todos los atletas no actúan de esta manera? Es una paradoja que los atletas paguen una inscripción al Club, vengan a entrenarse con cierta regularidad, hagan ejercicios que son agotadores y que dan dolores musculares, que tengan que organizar sus horarios para cumplir con las exigencias escolares y que no actúen necesariamente como un atleta que consideraríamos motivado. La paradoja es que el atleta participa a actividades orientadas hacia el logro de objetivos de altos resultados y tiene comportamientos que no lo conducen hacia esos objetivos. A primera vista hay incongruencia, pero no hay que olvidar que todo comporta- miento de un ser humano tiene sus razones de ser en otras palabras todo comportamiento es motivado por algo.

Tal vez se pueda afirmar que los objetivos de algunos atletas

no concuerden con los objetivos del Club y/o del entrenador. También se puede decir que cada uno viene al equipo con su propia personalidad y que hay que aceptarlo así. No puede dejarse de pensar que estas últimas afirmaciones son res- puestas fáciles. Ellas no justifican la ausencia de motivación en una parte del grupo, la persona que dirige tiene la responsabilidad de motivar y no el atleta. Se ha probado al infinito que organizaciones deportivas, militares, comerciales o industriales sin motivación se han transformado en organizaciones dinámicas y motivadas cuando se ha cambiado la manera de ver y de hacer. Tener un equipo motivado es ante todo tener objetivos comunes, respetar a los miembros y satisfacer las necesidades de todos.

La problemática de la motivación es compleja ya que toca las raíces del ser humano. Si la motivación es, "Lo que nos hace actuar", podría decirse que en la motivación no hay solamente una causa que la justifica. La motivación es un conjunto indisociable de factores, conscientes e inconscientes, fisiológicos, intelectuales, afectivos, sociales, medio ambientales y genéticos que se encuentran en interacción recíproca y constante. Este proceso de interacción recíproca da la energía necesaria al ser humano para adoptar comportamientos que le permitan de alcanzar objetivos específicos que le pertenecen [26].

La motivación sería la expresión de nuestra personalidad traducida en actos en un medio ambiente determinado. No es necesario mirar al atleta, bastaría con mirarnos a nosotros mismos para comprender la complejidad del problema. No hay formulas mágicas para motivar un atleta, lo que funciona con unos funciona menos con otros. Lo que hay son principios generales y una adecuación de esos principios a cada atleta en particular en los momentos precisos en que el atleta nos da la autorización de intervenir o en último caso cuan- do la situación exige nuestra intervención.

Las actitudes y formas de proceder para motivar son:

- Saber que todo comportamiento es motivado.
- Distinguir entre los móviles y los motivos.
- Comprender las necesidades de la infancia, de la adolescencia y de los jóvenes adultos.
- Satisfacer las necesidades de los jóvenes en función de sus edades respectivas.
- Considerar al ser humano como un ser inteligente que sabe lo que quiere, ya sea manera consciente o inconsciente.
- Saber que la humillación es nociva para todo ser humano sobre todo en la infancia y la adolescencia que son etapas en que el ser humano se encamina lentamente hacia su independencia y al que le falta todavía la con- fianza en sus capacidades.
- Comprender que nadar no es nunca el hecho más im- portante de la vida, que es cuando mucho el instrumento de aspiraciones y hechos superiores en la vida.

2.0. EL CONCEPTO DE MOTIVACIÓN.
La motivación es "el conjunto de factores dinámicos que determinan el comportamiento de un individuo" [26]. La motivación es el primer elemento cronológico del comporta- miento es decir el que pone en movimiento al organismo. Es una construcción hipotética utilizada para describir las fuer- zas internas y/o externas que producen la iniciación, la dirección, la intensidad y la persistencia del comportamiento.

Dos elementos básicos constituyen la motivación en el comportamiento, los móviles y los motivos [11] [26].

El móvil es la primera causa de acción. El móvil es generalmente inconsciente. Es la tendencia impulsiva o afectiva. El móvil es una impulsión que arrastra y determina la voluntad, siendo de naturaleza sensible, afectiva o pasional. El móvil determina el motivo. Los móviles determinan largas series de acciones [11].

Diríamos pues que en natación los móviles son lo que determinan la actitudes frente a la actividad, la intensidad y la constancia a largo plazo.

El motivo es lo que justifica el comportamiento. Puede decirse que es la causa intelectual de nuestro comporta- miento. El motivo es consciente. El motivo es el fruto de una reflexión que evalúa las razones de actuar o de abstenerse de actuar. Los motivos determinan acciones particulares circunstanciales [11].

Diríamos pues que en natación los motivos son lo que determinan los comportamientos en momentos determinados. Son las explicaciones que dará el atleta sobre sus comportamientos en diferentes circunstancias.

Cuando observamos el comportamiento de un atleta tenemos tendencia a reflexionar y a argumentar con los motivos cuando en realidad son los móviles que debieran ser el objeto de atención. El problema que plantea reflexionar con los móviles es que estos son en la mayoría de los casos inconscientes, es decir que ni el propio atleta tiene conciencia de ellos. Se argumenta con los motivos y en ese campo la argumentación puede ser larga y sin resultado. Solamente cuan- do se tocan los móviles se logran resultados pues son estos últimos los que determinan los motivos.

Hay que ser muy prudente al tocar el tema de los móviles. El móvil forma parte de la intimidad de una persona. El móvil que conduce a un acto puede ser socialmente o moral- mente no muy aceptable para la misma persona que lo tiene. Tocar el móvil puede implicar un juicio de valores que puede causar un efecto contrario del que se desea. La entrenadora y el entrenador debiera conocer el móvil como instrumento pedagógico de referencia y utilizar el motivo como instrumento de intervención pedagógica. No toda verdad es buena de decir, es muy probable que los jóvenes como los adultos no quieran saber ciertas cosas de si mismo de manera consciente aunque inconscientemente las sepan. El motivo como instrumento de intervención pedagógica tiene la virtud de haber pasado por la censura del propio individuo antes de llegar a la conciencia. Ha sido aceptado como instrumento de reflexión interna consciente del atleta y como medio de comunicación con el mundo exterior.

¿Cuales son los móviles de los nadadores?

Diríamos que hay tantos como atletas ya que cada uno tiene una herencia genética y una formación familiar y social particular. Al mismo tiempo hay móviles que son característicos de ciertas edades. La psicología del desarrollo humano los ha determinado para las diferentes etapas de la vida.

Hay un móvil que va más allá de la especie humana y que se extienden al reino animal. Es la posición jerárquica de un individuo dentro del grupo.

Un móvil que nos acompaña desde que aprendemos a andar, es el de la autonomía, es decir aspirar a ser dueños de nuestro destino.

3.0. LAS ETAPAS DE LA VIDA.

El primer autor en determinar las etapas de la vida ha sido Erik Erikson [9] [24]. La teoría dinámica de Erikson nos da puntos de referencia que pueden ayudarnos a comprender los móviles de los niños, los adolescentes y los jóvenes adultos. Esta comprensión es indispensable para poder establecer un enfoque de la motivación que corresponda sus necesidades.

Las edades que nos preocupan en natación, son las de la infancia (6 años a la pubertad), la adolescencia (desde la pubertad a los 18/20 años) y la de los jóvenes adultos (18/20 a 25 años).

3.1. LA INFANCIA (desde los 6 años a la pubertad)

Se caracteriza por ser:

- Una etapa del desarrollo en que el niño o la niña desarrollan los hábitos de trabajo.
- Una etapa del desarrollo en que el niño o la niña pueden desarrollar un sentimiento de inferioridad si experimenta fracasos repetidos o si no recibe apoyos morales por sus intentos.

- Es una etapa del desarrollo en que el niño o la niña se identifican al hecho de que “si lo hago bien, sirvo para algo” “si lo hago mal, no soy bueno para nada”.
- Una etapa en que el niño o la niña aprenden que para ser reconocido socialmente deben hacer algo (realización). Es una etapa decisiva de la cual depende la adaptación social ulterior.

- Una etapa del desarrollo en que el niño o la niña quieren participar a las actividades de los adultos y adquirir las aptitudes de estos últimos. La dificultad puede venir del sentimiento que tiene el niño o la niña de no poder reali- zar lo que se le pide.

Los móviles probables.

- Autonomía en la acción.
- Determinar su capacidad de hacer cosas.
- Construir un sentimiento de confianza en si mismo.
- Ser reconocido socialmente por su capacidad de hacer cosas bien hechas.
- Participar en las actividades de los mayores.

Los apoyos que necesita.

- Tareas adecuadas a sus capacidades.
- Darle la oportunidad de hacer cosas.
- Libertad en la búsqueda de su capacidad, dándole oportunidad de hacer cosas bien hechas.
- Apoyo moral frente a las dificultades que experimenta en las actividades que intenta hacer.
- Abrirle las puertas para que participe a actividades de mayores que el, que sean adecuadas a sus capacidades y en las que sienta que según sus capacidades puede participar en igualdad de condiciones.
- No ser humillado porque no tiene suceso en tareas.

3.2. LA ADOLESCENCIA (desde la pubertad hasta 18/ 20 años)

Se caracteriza por ser:

- Una etapa del desarrollo en que el o la adolescente establece su identidad personal.
- Una etapa del desarrollo en la que el o la adolescente se rebela frecuentemente contra las figuras que representan la autoridad (ej.: el entrenador, los padres y el maestro de escuela) que es vista como viniendo de quienes le impiden de descubrirse y de ser lo que el quiere ser.

- Una etapa del desarrollo en que el o la adolescente, si tiene la libertad y el sostén necesario, puede resolver su estado de confusión a través de experiencias y el descubrimiento de valores, actitudes y comportamientos que le permitirán de sentirse bien dentro de si mismo. Esta etapa puede extenderse más allá de los 20 años.

- Una etapa de confusión en cuanto a su identidad personal debido a los cambios físicos (sexuales) que se producen en la pubertad.

Los móviles probables.

- Autonomía en la acción.
- Búsqueda de su identidad personal.
- Afirmación de si mismo por su rebeldía frente a la autoridad que esta representada por los padres, maestros y entrenadores.
- Salir de su estado de confusión debido a los cambios físicos que se están produciendo en el.

Los apoyos que necesita.

- Tareas adecuadas a sus capacidades.
- Libertad en la búsqueda de su identidad.
- Sostén en sus experiencias sociales y en el descubrimiento de nuevos valores.
- Seguridad en cuanto a comportamientos y valores que no afecten los comportamientos y valores de otros.
- Puntos de referencia que dan seguridad. La estabilidad emocional del entrenador y la uniformidad de sus maneras de proceder dan en parte esa seguridad.
- No ser humillado porque no tiene suceso en sus comportamientos sociales.

3.3. EL JOVEN ADULTO (desde los 18/20 años a 25 años)
Es una etapa en que si ha logrado desarrollar confianza en si mismo, autonomía, iniciativa, hábito de trabajo y una identidad estable, está en buenas condiciones para tomar riesgos emocionales para la vida íntima de relación afectiva.

Los móviles probables.

- Participación a iniciativas y cambios. - Defender la autonomía y su identidad.

Los apoyos que necesita.

- Tareas adecuadas a sus capacidades.
- Apoyo moral frente a las dificultades que puede experimentar.
- Abrirle las puertas para que participe a las decisiones. - No ser humillado porque no tiene suceso en tareas.

3.4. LOS MOTIVOS QUE INCITAN UN JOVEN HACIA LA PERSEVERANCIA.

Un indicio de motivación es la perseverancia en la acción. Ningún joven es capaz de resistir un entrenamiento medianamente exigente si la actividad que realiza no le da un cierto nivel de satisfacción. El abandono será inevitable

Si se desea evaluar los motivos que causan el abandono de los nadadores se pueden utilizar como referencia las causas de abandono escolar. En la Provincia del Quebec una amplia encuesta [14] sobre la razones del abandono escolar estableció que los alumnos abandonan la escuela por diversas causas. Entre las necesidades no satisfechas que crean los motivos de abandono figuran los siguientes, tal cual lo manifestaron los alumnos que fueron el objeto de la encuesta:

- Tener suceso
- Mejorar la imagen de si mismo.
- Aprender a trabajar con esfuerzo.
- Sentirse apoyado de manera concreta por el medio ambiente familiar y de la escuela.
- Tener una motivación (tener un objetivo)
- Desarrollar un sentimiento de competencia (sentirse capaz de hacer bien lo que se hace).
- Reconocer el esfuerzo realizado independientemente del resultado.
- Poder seguir su ritmo personal según sus capacidades.
- Tener el sentimiento de realización (que se hace algo concreto y útil).
- Tener el sentimiento de ser valorizado y de existir socialmente por el trabajo y el rendimiento cumplido (como individuo y como individuo formando parte del grupo).
- Ser respetado como persona independientemente de su rendimiento escolar.

Todas estas necesidades no satisfechas que son el motivo del abandono de alumnos en la escuela también son el motivo de abandono de los nadadores y nadadoras en un equipo de natación. Todas estas necesidades debieran satisfacerse en un equipo de natación. Un equipo de competencia presenta las condiciones ideales para satisfacerlas por las múltiples oportunidades que tiene el atleta de vivir experiencias y las del entrenador o de la entrenadora de intervenir.

4.0. LA POSICIÓN JERÁRQUICA.

En toda sociedad, los seres sociales se clasifican los unos con respecto a los otros y se distinguen los unos de los otros por relaciones de prestigio, de poder o de riqueza. La jerarquía determina el status social. En el reino animal estas confrontaciones son generalmente rituales y no llevan a la muerte del oponente [10]. Esta lucha por la posición jerárquica dentro del grupo puede producirse en todo momento y es inevitable, se hacen confrontaciones y asociaciones entre individuos. El individuo necesita el grupo pero el grupo también necesita del individuo. Es al interior del grupo que un individuo se realiza como ser y toma su verdadera dimensión.

Un deporte de competencia como la natación no deja de ser en su esencia una forma civilizada y organizada de establecer posiciones jerárquicas. Estas son establecidas en un campo de actividad determinado, según formas constantes de competencia y regidas por un reglamento que dan, en principio, una igualdad de oportunidades a todos.

Un equipo motivado es aquel que canaliza las rivalidades internas hacia otros equipos gracias a una cohesión interna que se apoya en objetivos comunes compartidos. El respeto hacia los otros dentro del equipo, además de ser un principio moral básico y una forma civilizada de saber vivir, es una forma constructiva y positiva de regulación del ritual para el establecimiento de posiciones jerárquicas dentro del grupo. Una rivalidad interna respetuosa construye, una rivalidad sin respeto destruye. El respeto hacia los otros clubes confiere una aureola de dignidad que realza los triunfos que se obtengan y el respeto en la derrota.

Para motivar a los nadadores, a los dirigentes o a los entrenadores dentro de un Club, lo primero que se debe comprender es que cada persona tiene sus razones para actuar (motivos) que son, necesariamente, las respuestas a sus impulsiones (móviles) de tal manera que pueden satisfacer sus necesidades. Lograr que un grupo tan grande tenga objetivos comunes no es algo evidente si no se hacen compromisos. Es necesario para motivar construir un equipo en el más amplio sentido de la palabra. Un equipo es un conjunto de personas que no sólo trabajan juntas en un esfuerzo combinado y con una cooperación organizada, sino que además tienen un conjunto de objetivos comunes que sus miembros tratan de alcanzar a través de unas normas de comportamiento que han sido concebidas y aceptadas libremente . Bill Walsh nos dice, "Aquellos equipos que han sido los que han tenido más su- ceso son aquellos que han hecho los más grandes compromisos con su gente. Son aquellos que han creado el más grande sentimiento de pertenencia . Ellos son los que más han hecho para desarrollar sus miembros dentro de la pro- pia organización. Esos compromisos han sido hecho gracias a la personalidad de la organización. Esto ha sido ver- dad para los equipos que he dirigido" [22]. Bill Walsh es un entrenador de fútbol americano. Es una de las más grandes figuras de este deporte, siendo a nivel universitario y profesional varias veces campeón Norteamericano.

Se supone que un Club de competencia tiene por definición, el objetivo de lograr buenos resultados en competencia. A conocimientos y habilidades técnicas iguales de parte de los que dirigen, los resultados surgen en los equipos más motivados. Napoleón decía que un ejercito es 25% material y 75% estado de espíritu.

La motivación dentro de un club puede estar presente, cuan- do los que lo componen establecen un orden jerárquico natural. Este debe satisfacer sus necesidades respectivas a través de los esfuerzos comunes y honestos orientados en una misma dirección. La manipulación de los grupos y de los individuos dentro un club paraliza el proceso de motivación en cuanto esta es percibida. La manipulación com- promete la posición jerárquica de los grupos y de los individuos y se transforma para ellos en una amenaza real o potencial. No debe olvidarse que el lenguaje no verbal (gestos) y el musical (modulación de la voz), que es un medio de comunicación inconsciente, es aprendido en los brazos de nuestras madres desde la más tierna infancia. Ello quiere decir que todo el mundo sabe todo y lo ve todo y que la manipulación termina siempre por ser percibida. Claro que esto no se lo dirán al que manipula, más aún si ocupa una posición elevada. No crea en la ignorancia y en la inocencia de los jóvenes, perciben y saben más de lo que se piensa.

Entendemos por un orden jerárquico natural el que se establece por si mismo dentro de un grupo en función de la fuerza del espíritu y del carácter, por los valores morales, por la honestidad, por los tiempos hechos en piscina, por la inteligencia, por el respeto hacia los demás, por el saber y por el conocimiento de la naturaleza humana de cada uno de sus miembros. Por ejemplo, un atleta puede tener los más brillantes resultados y no ser valorizado por el grupo como persona por sus valores intrínsecos. Son situaciones que no ayudan a tener un equipo motivado. Entre otras, por esta razón deben promoverse valores humanos y no solamente valores de resultados en piscina. Tener atletas con buenos resultados que tienen gran- des valores intrínsecos son ejemplos que contribuyen a crear equipos que pueden permitirse las más altas aspiraciones. Construir un equipo motivado es construir un medio ambiente de vida que enriquece como persona al que vive en el. No solo se lograrán buenos resultados sino que además se cumplirá una misión social al contribuir al desarrollo de la juventud y se aportará una contribución para una sociedad mejor.

La adolescencia en particular es una etapa de la vida que se caracteriza por un estado de confusión en la busca de su identidad. Los y las adolescentes tienden a identificarse a quienes tienen suceso y son valorizados socialmente, de ahí, del punto de vista de la motivación y de la formación del joven en el Club, la importancia de promover valores humanos dentro del grupo para construir un equipo motivado. Los padres traen a sus hijos a la natación porque consideran que el deporte en general contribuye de manera positiva a la formación de sus hijos e hijas. Frente a un medio ambiente en que se valoriza solamente el resultado en piscina, algunos padres y atletas se plantearan una pregunta que puede llevar al abandono de muchos ¿Es que es este el medio ambiente en el que quiero que se desarrollen mis hijos o hijas?

Un buen atleta no se desarrolla en un medio híbrido y solitario, necesita de un medio de vida social que contribuya a soportar las grandes exigencias del entrenamiento. El equipo es un microcosmos compuesto de múltiples personalidades en el que se desarrolla la vida social y las relaciones humanas. A partir del momento en que dicho medio ambiente social no satisface las necesidades básicas de una persona, esta no encuentra ya motivos para permanecer en dicho medio de vida que no satisface sus móviles. Poco importa el tiempo, los esfuerzos y el dinero invertido, esa persona abandonará la natación de competencia.

Un entrenador y una entrenadora obsesionados con la victoria no deberían olvidar que un medio de vida positivo es el mejor estimulo para lograrla. Los años de entrenamiento adecuado son un factor que tiene una importancia vital en el desarrollo de atletas de alto nivel. El desafío más grande de un entrenador o entrenadora es que los atletas permanezcan en actividad durante esos largos años con un buen porcentaje de participación a los entrenamientos. El nivel de permanencia de los atletas en un club y el porcentaje de participación en los entrenamientos son los mejores indicios de la calidad de su trabajo del punto de vista físico, técnico, humano y pedagógico.

5.0. LA AUTONOMÍA.

Buscamos a ser dueños de nuestro destino desde que nacemos. El niño en la cuna empieza por descubrirse, gatea, anda, abre cajones, manipula a los padres llorando para que no lo acuesten, grita para que no lo dejen solo etc... en una palabra trata de dominar su medio ambiente físico y social. Este proceso se sigue en la infancia, la adolescencia y la edad adulta. La autonomía es un móvil de toda la vida.

La autonomía o la autodeterminación es una característica que consiste en disponer de si mismo en diversas situaciones para tener un comportamiento en armonía con su propia escala de valores. Puede ser realizada cuando hay conciencia de si mismo es decir cuando se ha logrado establecer el concepto de su identidad. No es nunca completa y varía según las situaciones. Se debe re- conquistar constantemente porque nosotros dependemos siempre de nuestra afectividad, de nuestras emociones, de nuestro temperamento y de las exigencias sociales. No debe confundirse con la libertad absoluta ni el aislamiento; ser autónomo es elegir entre los valores y corrientes de opiniones diversas que se nos ofrecen y compartir de una manera lucida tal o tal valor para hacerlo nuestro [29].

En psicología la autorregulación es un proceso que desde el punto de vista biológico y psicológico permite al ser humano de buscar y de tomar en el medio ambiente y según sus necesidades lo que es necesario a su vida y a su desarrollo físico, psicológico y social.

La motivación puede ser impuesta desde el exterior (proceso extrínseco) o venir del interior (proceso intrínseco). En el pro- ceso extrínseco lo que no lleva a actuar es controlado des- de el exterior de nosotros. En el proceso intrínseco lo que nos lleva a actuar lo controlamos nosotros. En el camino que conduce a la autonomía o autodeterminación, hay diferentes niveles en que el control externo es cada vez más reducido [29].

La motivación extrínseca es una actividad que agrupa un conjunto de comportamientos efectuados para obtener algo agradable o evitar algo desagradable una vez que la actividad ha terminado. Existen diferentes niveles de motivación extrínseca (control externo) que conducen a la autodeterminación.

La motivación intrínseca es una actividad que se practica por el placer y la satisfacción de se obtiene al practicarla. Encuentra su razón de ser en la necesidad (mó- vil) que tiene el individuo de sentirse competente y autodeterminado.

5.1. LOS NIVELES DE AUTONOMÍA.

En el camino que conduce a la autodeterminación se encuentran las etapas siguientes de motivación extrínseca e intrínseca, cada etapa o nivel se caracteriza por:

- Primer nivel de autodeterminación, el más débil, está representado por la etapa de regulación ex- terna (control externo), pues la fuente de regulación de la motivación está completamente al exterior del sujeto.

Ejemplo: El atleta viene a entrenarse a la piscina porque sus padres le obligan a ir porque es bueno para su salud o “para que no moleste en casa”.

- Segundo nivel de autonomía esta representado por una etapa en que el se impone a si mismo con- troles y presiones y por lo tanto no puede ser autodeterminado.

Ejemplo: El atleta motivado de esta manera hace los entrenamientos porque sino los hace se sentiría culpable de no hacerlos.

- Tercer nivel de autonomía (principia la motivación intrínseca) lo representa una etapa en que el individuo adopta un comportamiento que el mismo ha elegido porque ha sido considerado importante por su persona.

Ejemplo: El atleta no viene a los entrenamientos porque se siente obligado de hacerlo, sino porque es la vía que el ha decidido de seguir para alcanzar sus objetivos de performance que el mismo a identificado.

- Cuarto nivel de autonomía el individuo siente que el es el que determina su comportamiento y que esta forma de autorregulación es consistente con otros aspectos de su personalidad.

Ejemplo: El atleta que ha decidido de entrenarse en un equipo porque el ha realizado proyectos con el o la entrenador(a) que el considera importantes y que se integran en su personalidad y en el concepto de si mismo y además sienten placer en llevarlos a cabo.

5.2 AUTONOMÍA, LAURELES Y TROFEOS.
Varias investigaciones demuestran en cuanto a las recompensas y trofeos se refiere que:

- Que las recompensas pueden disminuir la motivación intrínsecas de los participantes frente a la actividad. Ello es debido al hecho que las recompensas llevan al participante a percibir que el “motivo de causa” para su participación es externa (recompensa o trofeo) en lugar de ser interna lo cual disminuye el sentimiento de autodeterminación y la motivación intrínseca. Los atletas de universidades americanas demuestran en los test de motivación, que los deportistas que son remunerados por su participación (becas deportivas) están menos motivados intrínsecamente, frente a la actividad, que los deportistas que no están remunerados por medio de becas deportivas.

Laurear un atleta por su rendimiento excepcional forma parte del hecho del deporte. Del punto de vista de la motivación intrínseca laurear puede:

- Aumentar la motivación intrínseca ya que en lugar de llevarlo a percibir los laureles como un motivo de control externo sobre su autonomía, lo lleva a considerarlos como un reconocimiento social a su competencia lo cual lo hace sentirse competente.

- Disminuir considerablemente la motivación intrínseca de los que no reciben los laureles ya que los hace sentir incompetentes.

- Ser utilizado con prudencia. Los laureles pueden ser atribuidos para poner de relieve varios valores considerados importantes en el club (mejor rendimiento, mejor trabajador, mejor compañero, etc...).

La participación de los atletas en la designación de los laureles contribuye a disminuir los efectos negativos que pudieran tener.

Los atletas campeones que dejan de nadar.

Son atletas que han tenido un rendimiento excepcional durante su carrera han sido reconocidos socialmente fue- ra del ámbito del club. La prensa escrita, la televisión, la comunidad y el Gobierno les han hecho entrevista y/u homenajes. Al retirarse esos laureles y homenajes des- aparecen y el campeón se transforma en una ciudadana o un ciudadano como los demás. Es una situación difícil de vivir para muchos de ellos y de la que se habla poco. Viven momentos depresivos que pueden ser graves. Dirigentes y entrenadores debieran reflexionar sobre esta situación y participar a lo que podríamos llamar la "reinserción social" de los que han sido campeones. Hacemos lo imposible para motivarlos mientras nadan, debiéramos preocuparnos también por ellos cuando dejan de hacerlo.

6.0. LA DISCIPLINA Y LA MOTIVACIÓN.

Cuando se habla de disciplina nos viene a la memoria la imagen de un pelotón militar que marcha al paso bajo las órdenes de un sargento con cara de perro. :"El concepto de disciplina a evolucionado desde concepción pasiva en la que se aplicaban reglamentos y castigos hacia un sistema activo de autodeterminación (self-governent)" [11]. No hay nada más desmotivador para un atleta que quiere entrenarse que un equipo en el que no hay orden y disciplina.

La disciplina cumple una función esencial dentro del proceso de motivación. Si bien el joven necesita libertad para descubrir su camino hacia la autonomía, también necesita seguridad y apoyo. Ese apoyo lo ayuda en la infancia a hacer cosas y en la adolescencia para experimentar comportamientos sociales que adoptará más tarde. Por otro lado no tiene todavía confianza en sus capacidades. Necesita saber que alguien lo guía a condición que no le impida de experimentar y hacer. La disciplina contribuye a crear un respeto mutuo entre los miembros de un equipo. Como dice A. S. Neill [17], "Yo defino la anarquía como una interferencia con la libertad de los demás. Por ejemplo, en mi escuela, un alumno es libre de asistir o no asistir al curso porque el alumno es libre de ir o no ir a la clase porque esto es una decisión que no pertenece a otra persona sino a el, pero el no es libre de tocar la trompeta cuando los demás quieren estudiar o dormir". Es decir que el derecho de cada uno termina donde empieza el derecho de los demás.

La disciplina es un medio no es una finalidad. Si un entrenador busca a través de la disciplina a afirmar su autoridad como ser humano, debe buscarla otro medio ambiente don- de afirmarse. El no debe afirmarse con los jóvenes aprovechando su puesto, debe afirmarse con los de su edad. Los jóvenes piden disciplina para ayudarlos a desarrollarse, no quieren dictadura para someterlos.

La disciplina debe servir para:

- Asegurar que todos son respetados.
- Dar al joven un sentimiento de seguridad en cuanto a que los objetivos propuestos serán alcanzados porque el trabajo que hace está bien hecho y organizado.
- Asegurar que los que vienen a entrenarse se entrenan convenientemente y que su trabajo es útil.

- Para hacer rentables las instalaciones y el material, muy particularmente el espacio en piscina.
- Para mantener en buenas condiciones la higiene, los materiales y las instalaciones.

Todos estos son factores que contribuyen al nivel de motivación de un equipo. La disciplina es un camino de dos vías es decir que debe ser compartida por los atletas y por los que los dirigen.

En un club en que hay buenas actitudes, la disciplina se impone por si misma con muy poca ayuda del que dirige. Si lo juzga necesario, reúna a todos sus nadadores pregúnteles de establecer por si mismos un código de ética y de trabajo, después hay que respetarlo y hacerlo respetar. Habitualmente los atletas son mucho más severos con ellos mismos de lo que pudiera ser el entrenador.

7.0. LA PRACTICA DE LA MOTIVACIÓN.

No pasa un minuto en una sesión de entrenamiento en que no tengamos la oportunidad de hacer una intervención motivadora para algún atleta. Para ello hay que estar en todo momento presente en cuerpo y espíritu.

Hay intervenciones circunstanciales que tiene gran poder de influencia. Otras son el producto de reflexiones que darán lugar a otras reflexiones y finalmente llevan a sistematizar tipos de intervenciones pedagógicas. Estas probablemente llevarán a adoptar nuevas maneras de ver y de actuar. Cuando mayor sea la carga emotiva de la situación, mayor puede ser el efecto positivo de una intervención adecuada de motivación. También puede ser mayor su efecto desmotivador si la intervención es inadecuada.

La motivación individual y colectiva viene por varios tipos de intervención que van desde una simple mirada al atleta que nada hasta la planificación anual de las actividades y la filo- sofía del club. Motivar es un proceso continuo. He aquí algunos ejemplos de situaciones que se presentan como oportunidades de intervenciones pedagógicas que motivan.

- La actitud de ser accesible frente a una solicitud de información o una llamada del atleta a la comunicación. Nota: hay momentos y momentos para comunicar. Por ejemplo 1) El atleta que busca la conversación al final de una serie dura, porque se siente cansado y quisiera saltar una repetición. Dígale que le haga la pregunta cuando termine la serie. Cuando haya terminado pregúntele que quería decir. 2) El atleta que solicita información sobre la organización del trabajo para poderlo hacer o que le dice que sus tiempos han empeorado y que sus pulsaciones están iguales o han aumentado. Responda inmediata- mente.

- La mirada personalizada hacia un atleta que está trabajando. Una mirada que dice "estoy mirando como nadas a ver si puede encontrar algún detalle que te pueda ayu- dar". Esta es una mirada que le está diciendo al nadador o a la nadadora que existe y que lo que hace es para nosotros una fuente de interés.

- No permitir las burlas entre atletas.

- Ser siempre honesto, no dar una respuesta cualquiera al atleta. Se dará cuenta y usted perderá su confianza y eso es muy difícil de recuperar.
- Saludarlos cuando llegan y cuando se van.

- Esperar que salgan del vestuario y hacerles un breve comentario al pasar sobre algo que han hecho.

Motivar es tener una actitud y no una técnica. La actitud creará la técnica oportuna de motivación en un momento dado según las circunstancias. A partir del momento en que no hay dos atletas, dos situaciones y dos entrenadores iguales, cada intervención será única y exclusiva. Vuestra actitud esta basada sobre vuestros principios, si son adecuados le darán la orientación a la intervención pedagógica circunstancial. Las situaciones se producen en segundos y no dan tiempo a hacer análisis conscientes y elaborados para intervenir, si se demora la oportunidad pasa y ya no se volverá a presentarse con la misma intensidad ni el mismo poder de eficacia. Antes que hacer una intervención inadecuada más vale decir que se quiere pensar en ese punto y volver al atleta con la reflexión hecha.

Una de las primeras actitudes que deben tenerse es la de tratar a los atletas como personas capaces de encontrar soluciones a sus problemas. Por supuesto con la ayuda del entrenador o la entrenadora que son los que organizan las actividades. Para que haya aprendiza- je la tarea debe ser de naturaleza adecuada a las capacidades de cada atleta y corresponder a su nivel de desarrollo del momento.

¿Es que los atletas son incapaces de encontrar soluciones a sus propios problemas y en consecuencia deben ser tratados como "niños" que deben ser controlados y dirigidos en todo instante? Las teorías actuales de la motivación (Deci, Vallerand, Pelletier & Ryan, 1991) (Vallerand & Trill, 1993) (Connel & Ryan, 1988), señalan claramente que un clima de comunicación e información favorece el pro- ceso de autodeterminación para solucionar los problemas que afectan a nadadores y nadadoras. En un equipo en que aplicó por primera vez este principio a los nadadores y entrenadores, "Se logro reducir las ausencias de 36% a 5% mientras que el equipo testigo de la experiencia mantuvo 35% de ausencias. Esta experiencia duro 3 años. Al principio había en el club solamente 2 nadadores satisfacían los criterios nacionales para los grupos de edad. Al cabo de 3 años 22 atletas había alcanzado dichos criterios de los cuales 4 formaron parte del equipo de Canadá. El entrenador jefe del equipo participó a los Juegos Olímpicos de 1988 en Seoul. La Federación nacional de natación así como Sport Canadá (organismo que dirige todas las federaciones del deporte en Canadá) considera actualmente la implantación de este pro- grama de manera permanente e uniforme a nivel nacional" (Vallerand & Trill, 1993)

8.0. SITUACIONES PRÁCTICAS DE MOTIVACIÓN.

Describiremos 3 tipos situaciones prácticas de motivación que hemos identificado. Estas son las intervenciones circunstanciales, las intervenciones de seguido de un atleta y las de planificación. Estos tipos de intervención tienen las características siguientes:

Intervenciones circunstanciales.
- No responden a una planificación y son imprevistas.
- Responden a solicitudes de los atletas o a situaciones particularmente significativas para ellos y muchas veces acompañadas de carga emotiva de excitación o depresión.
- Este tipo de intervención es intuitiva y por lo tanto es influenciada por la personalidad del que dirige, es acompañada de nuestros prejuicios, de nuestra concepción de los seres humanos y de nuestra visión del universo. - Están basadas sobre nuestros conocimientos previos de la motivación, de la naturaleza humana, de la situación concreta en que se produce y muy particularmente de la percepción que tenemos de la o las personas que son el objeto de la intervención.
- Tienen el inconveniente de que es difícil que la situación vuelva a repetirse con todos los elementos que la componen. En consecuencia, la mayoría de las veces no tenemos referencias previas.

Intervenciones de seguido del atleta.
- Necesitan una evaluación previa que determine la percepción que tenemos de un atleta. Esta evaluación debiera hacerse por la observación del atleta durante el primer mes de la temporada. Nuestra percepción debiera ser validada escuchando comentarios y opiniones de otros atletas, de los asistentes, de los dirigentes y de los parientes. Nota importante: La validación de nuestra percepción no debe ser hecha de manera directa y formal. Nuestra evaluación debe ser personal y nadie debería ni siquiera saber que la hacemos. Es un instrumento de reflexión&